En el siglo XVIII, el cristianismo protestante enfrentaba una crisis de vitalidad. En Inglaterra, la Iglesia Anglicana se había vuelto formal y nominal — sus ministros estaban frecuentemente más interesados en preferencias políticas que en almas. En América, el fervor de los primeros colonos puritanos se había enfriado en la segunda y tercera generaciones. El racionalismo ilustrado cuestionaba verdades sobrenaturales, y el deísmo atraía a los intelectuales. Para muchos, la fe cristiana parecía haber perdido su poder transformador.
Pero Dios estaba preparando un movimiento de renovación espiritual que barrería el mundo anglosajón y eventualmente transformaría el cristianismo global. Este movimiento comenzó con dos hermanos anglicanos en Oxford — John y Charles Wesley — cuyo "metodismo" enfatizaba la santidad personal, la experiencia del corazón ardiente, y la organización sistemática. Fluyó a través de avivamientos sucesivos que sacudieron a América — el Primer Gran Despertar, el Segundo Gran Despertar, y los movimientos de santidad que les siguieron. Y culminó, a inicios del siglo XX, en una explosión pentecostal que sería el desarrollo más significativo en el cristianismo desde la Reforma Protestante.
Esta es la historia de cómo el cristianismo redescubrió la experiencia — no solo el asentimiento intelectual a doctrinas, sino el encuentro transformador con Dios que calienta el corazón, santifica la vida, y eventualmente, para los pentecostales, se manifiesta en lenguas, sanidades y milagros. Es la historia de cómo el énfasis en la experiencia personal con Dios, iniciada por los Wesley y los avivadores, preparó el terreno teológico y experiencial para el movimiento pentecostal que transformaría el cristianismo en el siglo XX.
John Wesley: El Corazón Ardiente (1703-1791)
Crianza Anglicana y Búsqueda Espiritual
John Wesley nació el 17 de junio de 1703, en Epworth, Inglaterra, decimoquinto hijo del reverendo anglicano Samuel Wesley y su esposa Susanna. La familia era intensamente religiosa — Susanna dedicaba una hora específica cada semana a la instrucción espiritual individual de cada hijo, un acto notable para una madre de 19 niños.
En 1720, Wesley ingresó a Oxford, donde se destacó académicamente y fue ordenado diácono anglicano en 1725, luego presbítero en 1728. En Oxford, se unió al "Club Santo" (Holy Club), un pequeño grupo organizado por su hermano menor Charles en 1729. Los miembros practicaban disciplinas espirituales rigurosas: oraciones diarias en horarios fijos, comunión semanal, ayuno regular, estudio bíblico sistemático, visitas a prisioneros y pobres.
Sus colegas se burlaban de ellos llamándolos "metodistas" por su método sistemático de piedad — un término de escarnio que paradójicamente se convertiría en el nombre honorable de un movimiento global. George Whitefield, quien se convertiría en el mayor predicador del siglo XVIII, se unió al club y formó una amistad duradera con los Wesley.
Misión en Georgia: Un Fracaso Formativo
En 1735, John y Charles Wesley navegaron hacia Georgia como misioneros para colonos ingleses y nativos americanos. El viaje resultó formativo de manera inesperada. Durante una violenta tormenta en el Atlántico, Wesley quedó aterrorizado por la muerte, pero observó a un grupo de moravos (protestantes alemanes de la tradición pietista) cantando salmos con calma, confiados en Dios. Su fe inquebrantable contrastaba vergonzosamente con su propio terror.
La misión en Georgia fue un desastre. Wesley intentó imponer rituales anglicanos rígidos a colonos de la frontera que los consideraban irrelevantes. Su frustrado romance con Sophia Hopkey, seguido por su negativa a darle la comunión después de que ella se casara con otro, causó escándalo y casi llevó a un proceso legal. En diciembre de 1737, Wesley huyó de regreso a Inglaterra, sintiéndose un fracaso completo.
Registró en su diario: "Fui a América para convertir a los indios; pero, oh, ¿quién me convertirá a mí?"
24 de Mayo de 1738: La Conversión de Aldersgate
De vuelta en Londres, Wesley frecuentaba reuniones moravas, buscando la fe experiencial que había admirado en el barco. El 24 de mayo de 1738, asistió a regañadientes a una reunión en Aldersgate Street donde alguien estaba leyendo el prefacio de Lutero a la Epístola a los Romanos.
Wesley describió lo que sucedió: "Cerca de un cuarto para las nueve, mientras él estaba describiendo el cambio que Dios obra en el corazón a través de la fe en Cristo, sentí mi corazón extrañamente ardiente. Sentí que confiaba en Cristo, solo en Cristo, para la salvación; y se me dio una certeza de que Él había quitado mis pecados, sí, los míos, y me había salvado de la ley del pecado y de la muerte."
Este "corazón extrañamente ardiente" se convirtió en marca central del metodismo — la conversión no era meramente asentimiento intelectual sino experiencia transformadora del amor de Dios. Wesley había descubierto lo que predicaría durante los próximos 53 años: salvación a través de la fe en Cristo, accesible a todos, confirmada por el testimonio interno del Espíritu Santo.
Teología Wesleyana: Gracia de Principio a Fin
La teología de Wesley, aunque firmemente protestante, difería significativamente tanto del calvinismo como del arminianismo clásico:
Gracia Preveniente: Antes incluso de la conversión, Dios concede gracia que capacita a las personas a responder al evangelio. Esta gracia "previene" o "antecede" la decisión humana, preparando el corazón. Contra los calvinistas, Wesley insistía en que Dios deseaba salvar a todos, no solo a los elegidos predestinados.
Justificación por la Fe: Como Lutero, Wesley enfatizaba que somos justificados (declarados justos) únicamente por la fe en Cristo, no por obras. Pero a diferencia de algunos protestantes, veía la justificación como el inicio, no el fin, de la vida cristiana.
Nuevo Nacimiento: Simultáneamente con la justificación, el creyente experimenta la regeneración o "nuevo nacimiento" — transformación espiritual interna que cambia fundamentalmente los deseos y capacidades.
Santificación: Este fue el distintivo wesleyano. Después de la conversión, los cristianos debían crecer en santidad (santificación) a través de la obra continua del Espíritu Santo, la cooperación humana, y los medios de gracia (oración, estudio bíblico, comunión, ayuno).
Perfección Cristiana: Controvertidamente, Wesley enseñaba que era posible, en esta vida, ser "perfeccionado en amor" — no perfección sin pecado (imposible en esta vida), sino pureza de intención donde todo pensamiento, palabra y acción son motivados por el amor a Dios y al prójimo. Esta enseñanza sería central para el Movimiento de Santidad posterior.
Predicación de Campo: Escándalo y Salvación
Cuando las iglesias anglicanas cerraron sus púlpitos a Wesley (su entusiasmo era indecoroso), George Whitefield le persuadió a predicar al aire libre a los mineros de carbón en Bristol en abril de 1739. Wesley, riguroso anglicano en cuanto a la propiedad, consideraba esto casi pecaminoso: "Difícilmente podría reconciliarme con este extraño modo... habiendo sido toda mi vida (hasta hace muy poco) tan tenaz en cada punto relacionado con el decoro y el orden."
Pero la predicación de campo resultó revolucionaria. Miles — trabajadores, mineros, pobres urbanos que nunca entrarían en una iglesia — venían a escuchar. Wesley predicaba justificación por la fe, nuevo nacimiento, y santidad de vida con poder convincente. Las conversiones eran dramáticas y numerosas. Las lágrimas corrían por los rostros negros de carbón de los mineros mientras escuchaban que Dios los amaba.
Durante los próximos 50 años, Wesley viajó incesantemente — estimadas 250.000 millas a caballo, predicando 40.000 sermones, frecuentemente tres o más al día. Organizó a los convertidos en "sociedades", luego "clases" (pequeños grupos de 12) y "bandas" (grupos aún más pequeños para responsabilidad mutua). Este sistema metodista de organización — de ahí el nombre — mantenía a los convertidos conectados, creciendo, y sirviendo.
Charles Wesley: El Poeta del Metodismo
Charles Wesley (1707-1788), hermano menor de John, fue igualmente crucial para el metodismo a través de sus himnos. Escribió más de 6.500 himnos — ¡aproximadamente 10 por semana durante su vida adulta! Muchos permanecen centrales en el culto protestante:
- "Hark! The Herald Angels Sing" (¡Escuchad! El Ángel Proclama)
- "Christ the Lord Is Risen Today" (Cristo, el Señor, Ha Resucitado Hoy)
- "Love Divine, All Loves Excelling" (Amor Divino, Supremo Amor)
- "O for a Thousand Tongues to Sing" (Oh, Por Mil Lenguas para Cantar)
- "And Can It Be That I Should Gain?" (¿Y Puede Ser que Yo Gane?)
Los himnos de Charles enseñaban teología wesleyana a través de poesía y música. Celebraban la gracia libre para todos, la transformación del corazón, la santidad progresiva, y el amor apasionado por Jesús. El metodismo se convirtió en un movimiento cantante — donde los calvinistas debatían la predestinación, los metodistas cantaban sobre el amor de Dios disponible para todos.
El Movimiento de Santidad: Buscando la Perfección Cristiana (1835-1900)
Orígenes en el Metodismo Americano
El metodismo llegó a América en la década de 1760 y creció explosivamente después de la independencia americana. Los predicadores itinerantes metodistas — los famosos "jinetes de circuito" (circuit riders) — llevaron el evangelio a la frontera en expansión. El metodismo se convirtió en la mayor denominación protestante americana a mediados del siglo XIX.
Pero el éxito trajo peligros. El metodismo se volvió respetable, socialmente aceptable, incluso cómodo. El énfasis de Wesley en la santidad experimental fue, para algunos metodistas, diluido en moralismo respetable. Los avivamientos de campamentos en las fronteras continuaban produciendo conversiones dramáticas, pero el fervor inicial parecía enfriarse.
Phoebe Palmer: Promotora de la Santidad
Phoebe Palmer (1807-1874), metodista laica de Nueva York, se convirtió en líder central del Movimiento de Santidad. Durante cuarenta años, lideró reuniones semanales los martes en su casa donde cientos (incluyendo clérigos y obispos) venían a buscar la experiencia de santificación completa.
Palmer enseñaba que la santificación completa o "perfección cristiana" no era una aspiración distante sino una bendición inmediata disponible a través de la consagración completa a Dios y la fe. Desarrolló la teología del "altar" basada en Éxodo 29:37: "el altar santifica la ofrenda." Si el creyente ponía todo en el "altar" (consagración total), Dios inmediatamente santificaba la ofrenda.
Palmer también enfatizaba el testimonio público de la experiencia de santificación. Ella misma testificó públicamente en 1837, un acto audaz para una mujer en aquella época. Su ejemplo empoderó a las mujeres para el ministerio público — defendió la predicación femenina basada en Joel 2:28-29 ("vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán").
Sus libros, especialmente The Way of Holiness (1843), vendieron cientos de miles de copias. Palmer viajó extensivamente por América e Inglaterra, predicando santidad a multitudes. Influyó profundamente tanto en el metodismo como en el naciente movimiento pentecostal.
Charles Finney: Avivamiento y Santificación
Charles Finney (1792-1875), abogado convertido que se hizo evangelista presbiteriano/congregacional, trajo nueva metodología a los avivamientos. A diferencia de los calvinistas que esperaban que Dios soberanamente enviara avivamiento, Finney argumentaba que el avivamiento era resultado del uso correcto de medios apropiados — predicación ferviente, "banco de los ansiosos" (anxious bench) para los investigadores, reuniones prolongadas, música emocional.
Sus avivamientos urbanos en Rochester (1830-1831) y otras ciudades produjeron miles de conversiones. Finney también enfatizaba la santificación — no perfección sin pecado sino "obediencia entera" a la voluntad conocida de Dios. Su libro Lectures on Revivals of Religion (1835) se convirtió en manual para evangelistas, enseñando que el avivamiento podía producirse mediante técnicas adecuadas.
Aunque controvertido (los calvinistas odiaban su teología arminiana y métodos manipuladores), Finney moldeó profundamente el evangelicalismo americano. Su énfasis en la decisión humana, la experiencia emocional, y la búsqueda de santidad preparó el terreno para el Movimiento de Santidad.
Camp Meetings y Avivamientos de Frontera
En las fronteras americanas, el cristianismo asumió formas distintivamente democráticas y experienciales. Los camp meetings — encuentros prolongados de múltiples días al aire libre donde miles acampaban — se convirtieron en fenómeno característico.
El más famoso fue Cane Ridge, Kentucky (agosto de 1801), donde se estima que entre 10.000 y 25.000 personas (enorme para la época) se reunieron durante seis días. Predicadores metodistas, presbiterianos y bautistas predicaban simultáneamente desde múltiples plataformas. Las conversiones eran dramáticas y frecuentemente acompañadas por manifestaciones físicas intensas:
- Falling (caída): Personas caían inconscientes, a veces durante horas
- Jerking (espasmos): Movimientos convulsivos violentos de la cabeza y el cuerpo
- Dancing (danza): Danza religiosa espontánea y frenética
- Barking (ladrido): Sonidos guturales interpretados como expulsión de demonios
- Laughing (risa): Risa santa incontrolable
- Singing (canto): Canto espontáneo en éxtasis
Los líderes religiosos debatían si estas manifestaciones eran obra del Espíritu Santo, entusiasmo emocional, o histeria masiva. Pero para los participantes, eran señales genuinas de la presencia divina. Estos fenómenos crearon la expectativa de que la conversión y la santificación debían involucrar experiencias físicas y emocionales dramáticas — expectativa que el movimiento pentecostal intensificaría.
La Convención Nacional de Santidad
En 1867, los metodistas preocupados por el declive del énfasis en la santidad organizaron la Convención Nacional de Santidad en Vineland, Nueva Jersey. El evento atrajo a miles y lanzó el Movimiento de Santidad interdenominacional.
Las conferencias anuales de santidad se hicieron comunes. La literatura de santidad proliferó. Se formaron asociaciones de santidad. Predicadores de santidad viajaban en circuitos, conduciendo "reuniones de santidad" enfocadas no en la conversión inicial sino en la "segunda bendición" de la santificación completa.
El movimiento enfatizaba:
- Segunda experiencia definitiva: Después de la conversión, los creyentes debían buscar y recibir la santificación instantánea completa
- Erradicación del pecado interior: La santificación removía la inclinación innata al pecado (no perfección sin pecado, sino pureza de motivación)
- Amor perfecto: El corazón purificado amaba a Dios completamente y al prójimo como a sí mismo
- Poder para el testimonio: La santificación capacitaba el servicio eficaz
- Separación del mundo: Los santos vivían distintamente, evitando la mundanalidad
Divisiones Denominacionales
A medida que el Movimiento de Santidad crecía, se desarrollaban tensiones con el metodismo principal que se estaba volviendo más liberal teológicamente y menos entusiasta experiencialmente. Muchos líderes de santidad sintieron que las denominaciones establecidas habían abandonado la herencia wesleyana.
Esto llevó a la formación de nuevas denominaciones de santidad:
Iglesia del Nazareno (1908): Fusión de múltiples grupos regionales de santidad, se convirtió en la mayor denominación de santidad, enfatizando la santificación wesleyana y las misiones globales.
Iglesia de Dios (Anderson, Indiana, 1881): Fundada por Daniel Warner, enfatizaba la santidad y la unidad de todos los creyentes.
Ejército de Salvación (1865/1878): Fundado por William y Catherine Booth en Inglaterra, combinaba evangelización, santidad wesleyana, y ministerio social agresivo a los pobres urbanos. Organizado militarmente con uniformes, bandas, y lenguaje militar.
Alianza Cristiana y Misionera (1887): Fundada por A.B. Simpson, presbiteriano que abrazó la santidad y la sanidad divina, énfasis en misiones globales y "Cristo cuádruple" (Salvador, Santificador, Sanador, Rey venidero).
Estas denominaciones prepararon estructuras organizativas, teología de "segunda bendición", y expectativa de experiencias espirituales dramáticas que facilitarían la eventual expansión pentecostal.
Keswick y Santidad Reformada
No todo el Movimiento de Santidad era wesleyano. La tradición reformada (calvinista) desarrolló su propia versión a través del movimiento Keswick.
Convenciones de Keswick (1875-)
Las convenciones de Keswick en el Lake District inglés comenzaron en 1875, ofreciendo enseñanza sobre "vida superior" (higher life) o "vida victoriosa" (victorious life). A diferencia de los wesleyanos, la enseñanza de Keswick no veía la santificación como erradicación de la naturaleza pecaminosa sino como "vida llena del Espíritu" donde los creyentes podían vivir en victoria sobre el pecado conocido.
Los predicadores de Keswick enseñaban:
- Dos clases de cristianos: "carnales" y "espirituales"
- Necesidad de "consagración" y "rendición" completas
- "Llenura del Espíritu" como clave para la vida victoriosa
- Santificación como proceso, no evento único instantáneo
Aunque la teología difería de los wesleyanos, la experiencia era similar — búsqueda de un encuentro transformador con Dios más allá de la conversión inicial, resultando en poder para vida santa y servicio eficaz.
D.L. Moody: Evangelista y Llenura del Espíritu
Dwight L. Moody (1837-1899), evangelista más famoso de la América del siglo XIX, fue profundamente influenciado por la enseñanza de santidad. En 1871, después de una conversación con dos mujeres metodistas de santidad, Moody buscó y experimentó la "llenura del Espíritu" que transformó su ministerio.
Él describió: "Fue una experiencia maravillosa... Solo puedo decir que Dios se reveló a mí, y tuve tal experiencia de Su amor que tuve que pedirle que retuviera Su mano."
Después de esta experiencia, la predicación de Moody ganó poder dramático. Sus avivamientos en Chicago, luego en América y Gran Bretaña, alcanzaron a millones. Aunque no era wesleyano, Moody enfatizaba la necesidad de poder espiritual más allá de la conversión — tema que resonaría profundamente con los futuros pentecostales.
Restauracionismo y Primitivismo: Volviendo a Hechos
Paralelo a los movimientos de santidad, una corriente restauracionista en el protestantismo americano buscaba restaurar el cristianismo del primer siglo, especialmente la iglesia primitiva descrita en Hechos.
Movimiento de Restauración (Discípulos de Cristo)
Barton Stone y Alexander Campbell, a inicios del siglo XIX, lideraron el "Movimiento de Restauración" rechazando el denominacionalismo y buscando restaurar el cristianismo del Nuevo Testamento. Su lema era "Ningún credo sino Cristo, ningún libro sino la Biblia, ningún nombre sino el nombre cristiano."
Aunque enfocado principalmente en organización eclesiástica y ordenanzas (bautismo por inmersión, comunión semanal), el movimiento creó la expectativa de que el cristianismo del primer siglo — incluyendo manifestaciones del Espíritu — podía y debía ser restaurado.
Enseñanza sobre Sanidad Divina
El Movimiento de Santidad enfatizaba cada vez más la sanidad divina como parte de la expiación. A.B. Simpson articuló la visión del "Cristo cuádruple": Cristo como Salvador (conversión), Santificador (segunda bendición), Sanador (sanidad física), y Rey venidero (segunda venida).
John Alexander Dowie estableció "Ciudad de Sión" cerca de Chicago (1900) como comunidad teocrática donde la sanidad divina era central. Aunque Dowie se volvió megalómano (eventualmente proclamándose Elías), su énfasis en la sanidad y el poder del Espíritu influyó en los primeros pentecostales.
Carrie Judd Montgomery, Maria Woodworth-Etter, y otros conducían campañas de sanidad donde se reportaban milagros. Estas reuniones familiarizaron a los cristianos con la expectativa de manifestaciones sobrenaturales — preparando el camino para el pentecostalismo.
Teología Preparando Pentecostés
A finales del siglo XIX, múltiples corrientes teológicas convergían, creando expectativa de un mayor derramamiento del Espíritu:
Dispensacionalismo y Segunda Venida
El dispensacionalismo, popularizado por John Nelson Darby y C.I. Scofield, enseñaba que la historia estaba dividida en "dispensaciones" o eras. Muchos dispensacionalistas creían que el mundo estaba en la "última dispensación" antes del retorno de Cristo.
Esto creó una expectativa escatológica urgente — Cristo podría volver en cualquier momento. Las conferencias proféticas se hicieron comunes. La segunda venida se convirtió en tema obsesivo. Esta urgencia escatológica motivaría una evangelización pentecostal ferviente.
"Lluvia Tardía"
Basados en Joel 2:23 (RVR1960) que menciona "la lluvia temprana y la tardía", algunos enseñaban que el Pentecostés original descrito en Hechos 2 fue "lluvia temprana" — primer derramamiento. Antes del retorno de Cristo, habría "lluvia tardía" — derramamiento final y mayor del Espíritu restaurando todos los dones carismáticos, incluyendo el hablar en lenguas.
Esta interpretación creó la expectativa específica de que los dones apostólicos (lenguas, sanidades, profecías) debían ser restaurados antes de la segunda venida. Cuando el pentecostalismo explotó en 1901-1906, muchos lo vieron como cumplimiento de esta profecía.
Bautismo del Espíritu Santo
Tanto el movimiento wesleyano de santidad como el Keswick reformado enfatizaban la experiencia post-conversión de "bautismo del Espíritu Santo" (wesleyanos) o "llenura del Espíritu" (Keswick). Aunque la interpretaban diferentemente, ambos coincidían en:
- La conversión no era suficiente
- Los creyentes debían buscar una experiencia adicional de poder espiritual
- Esta experiencia transformaría la vida y el ministerio
- Frecuentemente venía con emoción intensa y manifestaciones físicas
La cuestión que pronto dividiría al Movimiento de Santidad del emergente pentecostalismo era: ¿cuál era la señal de que alguien había recibido el bautismo del Espíritu? La santidad decía: amor perfecto y poder para el testimonio. Los pentecostales dirían: hablar en lenguas.
Figuras-Puente: Del Movimiento de Santidad al Pentecostal
Ciertas figuras sirvieron como puentes entre el Movimiento de Santidad y el emergente pentecostalismo:
Charles Fox Parham (1873-1929)
Parham, ministro de santidad en Topeka, Kansas, estableció la Bethel Bible School en 1900. El día de Año Nuevo de 1901, después de estudiar Hechos, Parham y sus estudiantes concluyeron que la "evidencia bíblica" del bautismo del Espíritu era hablar en lenguas. La estudiante Agnes Ozman pidió la imposición de manos; ella comenzó a hablar en lenguas — primer caso documentado en la historia pentecostal moderna.
Parham desarrolló la teología de la "evidencia inicial" — las lenguas como señal necesaria del bautismo del Espíritu. Estableció escuelas bíblicas que enseñaban esta doctrina, incluyendo una en Houston, Texas, donde William Seymour fue alumno.
Trágicamente, Parham tenía visiones racistas (apoyaba la segregación) y fue acusado de inmoralidad en 1907, destruyendo su influencia. Pero su teología de la "evidencia inicial" se convirtió en distintivo pentecostal central.
William J. Seymour (1870-1922)
Seymour, hijo de ex-esclavos, fue crucial para la expansión pentecostal. Asistió a la escuela de Parham en Houston (sentándose en el pasillo porque Parham no permitía negros en el aula). Seymour aceptó la teología pentecostal pero aún no había hablado en lenguas.
En 1906, invitado a pastorear una pequeña iglesia de santidad en Los Ángeles, Seymour predicó que las lenguas evidenciaban el bautismo del Espíritu. ¡La congregación lo expulsó! Pero las reuniones en una casa en la calle Bonnie Brae experimentaron un derramamiento poderoso — las personas hablaban en lenguas, caían en trance, profetizaban.
Las reuniones se trasladaron a un edificio abandonado en la Calle Azusa 312. El "Avivamiento de la Calle Azusa" (1906-1909) se convirtió en cuna del pentecostalismo global. Miles vinieron — negros, blancos, hispanos, asiáticos adorando juntos (notable para una era de segregación). El movimiento se extendió globalmente mientras los visitantes llevaban el "fuego" pentecostal a todos los continentes.
El Escenario Listo
Cuando Agnes Ozman habló en lenguas el 1 de enero de 1901, y cuando William Seymour lideró el avivamiento en la Calle Azusa en 1906, no eran eventos aislados sino la culminación de un proceso de más de un siglo:
El metodismo de Wesley había enfatizado la experiencia del corazón ardiente, el testimonio del Espíritu, y la búsqueda de santidad. El Movimiento de Santidad desarrolló la teología de la "segunda bendición" — experiencia dramática post-conversión de santificación. Los camp meetings de frontera crearon la expectativa de manifestaciones físicas durante experiencias espirituales. El movimiento Keswick enseñó la "llenura del Espíritu" para vida victoriosa. La enseñanza sobre sanidad divina familiarizó a los cristianos con la expectativa de milagros. El dispensacionalismo creó urgencia escatológica. Y la teología de la lluvia tardía generó la expectativa específica de que los dones apostólicos serían restaurados.
Todas estas corrientes convergían, creando un terreno teológico y experiencial perfectamente preparado para el pentecostalismo. Cuando los pentecostales proclamaron que Dios estaba derramando Su Espíritu con la señal de las lenguas, millones de cristianos ya condicionados a buscar experiencias post-conversión dramáticas, manifestaciones físicas, y poder espiritual sobrenatural respondieron entusiastamente.
El metodismo había plantado la semilla, el Movimiento de Santidad la había regado, y el pentecostalismo cosecharía la cosecha que transformaría el cristianismo global. Desde la sala en Aldersgate donde Wesley sintió su corazón ardiente, a través de los camp meetings en la frontera americana donde miles caían bajo poder, hasta la Calle Azusa donde las razas adoraban juntas en lenguas, fue un viaje de redescubrimiento — redescubrimiento de la experiencia, el poder y la presencia inmediata del Espíritu Santo que los primeros discípulos conocieron en Pentecostés.
Cuando el movimiento pentecostal explotó globalmente en el siglo XX, no fue una anomalía sino la culminación lógica de todo lo que Wesley, Finney, Moody, Palmer, e incontables otros habían enseñado: que el cristianismo no era meramente doctrina sino encuentro transformador con el Dios vivo a través del Espíritu Santo. El terreno estaba preparado. El escenario estaba listo. El pentecostalismo estaba a punto de cambiar el mundo.
Perguntas Frequentes